Hace una
semana dejé una parte de mí, la más hermosa, pero la que más daño me hacía. El
vacío que ahora me acompaña parece ser infinito y lo peor es lo único que puedo
ser. Estoy muy enojada conmigo misma por eso, y con el destino por brindarme
ese regalo que me quedaba tan grande.
Estoy muy enojada conmigo misma por no haber podido ser eso que él tanto quería. Estoy muy enojada con los años que no me dieron el escudo para defenderme de este sentimiento. Estoy muy enojada con él por haber sido tanto en mí, nunca fue justo que él me abarcara así y que yo no pudiera alcanzarlo, pero no me llegó a importar tanto hasta que las grietas se hicieron enormes.
Estoy muy enojada conmigo misma por no haber podido ser eso que él tanto quería. Estoy muy enojada con los años que no me dieron el escudo para defenderme de este sentimiento. Estoy muy enojada con él por haber sido tanto en mí, nunca fue justo que él me abarcara así y que yo no pudiera alcanzarlo, pero no me llegó a importar tanto hasta que las grietas se hicieron enormes.
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