sábado, 19 de marzo de 2016

Henry

Extraño tus pasos despreocupados muy temprano por la mañana, y tu paso apresurado cerca de las diez. Extraño tu sueño de cansancio y tu insomnio después de mucho amor. A veces te imagino llegando y silbando, a veces me imagino amando tu manera de avisar. Me esfuerzo por no olvidar el ritmo de ese silbido pero me esfuerzo aún más para guardar tu perfume en mi memoria. Extraño esas caricias a las que les poníamos nombres ridículos, y los besos que me dabas cuando creías que yo estaba dormida. Extraño tus labios, tu boca tan particular y detesto la frustración de no tenerte más amándome hasta el final.


Te sueño tragándome como todas esas noches pasadas. Te sueño odiándome y me odio por estar acá. Te sueño borracho y amándote como te odiaba. Me sueño feliz a tu lado antes de despertar. Te odio por existir, pero más te amo con este dolor. Te extraño tanto que me hace daño porque mi alma se quedó ahí con vos… Con el río como paisaje, en cada vagón del tren, en cada abrazo, en cada noche de Rola. El miedo a caer se dilata cada vez que apoyo la cabeza en la almohada y la herida se hace más profunda cada mañana que despierto en otra cama.

Soñar solo es otro escape hacia el infierno
s i n vos.

martes, 15 de marzo de 2016

Culpa



A veces prefiero pensar que solo fuiste un buen sueño que me dejó nada más que un sabor amargo.
Y que mi sangre sigue siendo la misma aunque sólo un poco mas batida.
El pasto sigue acariciando las plantas de mis pies.

Será que nunca es tarde para volver a empezar?
Que un descanso  puede convertirse en una huída sin culpa?
Será que pensarás todavía en mi, así?

Mi amor a falta de amor se volvió rencor.
Tu amor rebalsado de amor se volvió engaño.
Tu engaño, homicida.
Mi rencor, sicario de los vestigios de un amor.
Mis sueños esclavos de los recuerdos.

miércoles, 9 de marzo de 2016

A veces

A veces puede ser tarde para amar.
A veces el amor puede ser hermoso pero nada más. A veces el amor solo es un testigo, un testigo de las dagas entrando, un espectador fiel en ese maravilloso momento en el que las heridas ganan mayor profundidad.
A veces las personas que caminamos con el amor estropeado lo dejamos salir y ese dolor es nuestra mejor -mayor- manera de amar.
A veces confundir los sueños con recuerdos, y viceversa, solo es una forma de inocencia, una fatal inocencia incontrolable.
Incontrolables las heridas, dominando y arrasando con todo a su paso, llevándose las promesas y los prometidos, tragando eternidades e inmortales, dejando restos de resentidos “para siempres” en algunas pieles y en la amargura del aliento de unos pocos resignados.

A veces, siempre es tarde y la historia se repite.


“El amor es lo mejor pero no alcanza.”

lunes, 7 de marzo de 2016

Memorias

Un día me encierro en una jaula aislada y llevo un tigre en mi hombro eternamente, por un momento.
Con mi destello todos me ven, pero yo sigo sin encontrarme aun conociendo la mitad del mundo desde sus pestañas hasta la media azul.
Tomo palabras ajenas como propias con un vago recuerdo incierto de un sermón, un concejo o simplemente otro dolor.
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Pasé de ser la valiente a ser una criminal, cuando mi crimen fue portar este demonio interno y permitirme sentir sin puntos ni comas.
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No tengo noción del tiempo, no recuerdo el surgimiento de estas memorias, no sé en qué momento nació este sentimiento. Me encuentro perdida entre su mundo y mi infierno, en una pausa eterna, en un momento que se detuvo justo cuando la daga entró, justo después de que cayera en mis manos.
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Es tarde incluso para aprender de mis errores, si pudiera volver el tiempo atrás te entregaría mi alma y mucho más.
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Tengo un recuerdo futuro clavado en el pecho, tengo a un amor insoportable atravesándome la sien.
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Sueños azules: guardar este abrazo en el bolsillo y subirme al séptimo y último avión.
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Quiero tener un plan porque es la única forma de no perderte, no quiero dejarte ir. Quiero vivir mis sueños con vos pero también quiero que seas feliz y elegir puede llegar a ser mortal.
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El amor puede ser la casualidad de octubre y el tercer vaso de vodka. Pueden ser los seis aviones que hicieron falta y el sueño que parecía tan real. Y como un buen amor es, hasta la pluma más liviana que se desprenda de él puede significar su final.
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Tu pecho fue mi hogar.

anónimo

No calaste hondo como otros. No conozco ni tu cara. Alguna vez habrás volado cerca de mi ventana?  Habrás amanecido conmigo y no me enteré? ...