lunes, 7 de marzo de 2016

Memorias

Un día me encierro en una jaula aislada y llevo un tigre en mi hombro eternamente, por un momento.
Con mi destello todos me ven, pero yo sigo sin encontrarme aun conociendo la mitad del mundo desde sus pestañas hasta la media azul.
Tomo palabras ajenas como propias con un vago recuerdo incierto de un sermón, un concejo o simplemente otro dolor.
-
Pasé de ser la valiente a ser una criminal, cuando mi crimen fue portar este demonio interno y permitirme sentir sin puntos ni comas.
-
No tengo noción del tiempo, no recuerdo el surgimiento de estas memorias, no sé en qué momento nació este sentimiento. Me encuentro perdida entre su mundo y mi infierno, en una pausa eterna, en un momento que se detuvo justo cuando la daga entró, justo después de que cayera en mis manos.
-
Es tarde incluso para aprender de mis errores, si pudiera volver el tiempo atrás te entregaría mi alma y mucho más.
-
Tengo un recuerdo futuro clavado en el pecho, tengo a un amor insoportable atravesándome la sien.
-
Sueños azules: guardar este abrazo en el bolsillo y subirme al séptimo y último avión.
-
Quiero tener un plan porque es la única forma de no perderte, no quiero dejarte ir. Quiero vivir mis sueños con vos pero también quiero que seas feliz y elegir puede llegar a ser mortal.
-
El amor puede ser la casualidad de octubre y el tercer vaso de vodka. Pueden ser los seis aviones que hicieron falta y el sueño que parecía tan real. Y como un buen amor es, hasta la pluma más liviana que se desprenda de él puede significar su final.
-

Tu pecho fue mi hogar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

anónimo

No calaste hondo como otros. No conozco ni tu cara. Alguna vez habrás volado cerca de mi ventana?  Habrás amanecido conmigo y no me enteré? ...