martes, 12 de enero de 2016

Otro sueño

Con la radio organizaban un taller de escritura en el marco de una muestra sobre la historia del programa, el espacio físico parecía la biblioteca del museo Iramaín pero mucho más grande.
Llegué tarde, había mucha gente y vos estabas muy feliz. Se respiraba un aire de familiaridad. De repente empezó a entrar mucha gente alterada, nadie entendía bien qué pasaba. Te perdí. Un temblor desconcertó a todos, seguido por uno mucho más fuerte que trajo al miedo.
 Salí y me encontré en un edificio altísimo viendo como se derrumbaba todo bajo mis pies. Te vi luchando por mantenerte parado al borde de lo que parecía un río que nunca había estado ahí, de repente no te vi más. Bajé a buscarte. El río empezó a crecer para abrazar a los perdidos y llevárselos por siempre. El asfalto empezó a quebrarse y el centro de la tierra parecía arrastrar a los confiados. No me iba a dar por vencida. Una supuesta fuerza de seguridad guiaba a la gente para el centro del caos, parecía estar todo premeditado.
Me escabullí por un costado en tu búsqueda.
 Volví al edificio altísimo del principio, todo se encontraba exactamente igual pero desolado, ahí estabas vos. Te vi y supe que tenía que irme, entendí que esa era la forma más grande de amarte, de salvarte. Sucumbí al supuesto desastre natural y me fui. Y ahí te quedaste vos, en la desolación pero en lo más alto.

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anónimo

No calaste hondo como otros. No conozco ni tu cara. Alguna vez habrás volado cerca de mi ventana?  Habrás amanecido conmigo y no me enteré? ...